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• ES INCONCEBIBLE QUE EN UN EQUIPO DE GOBIERNO CON CUATRO CONCEJALÍAS LIBERADAS SEA NECESARIO PRIVATIZAR LAS FERIAS

• ESTO SOLO CONLLEVARÁ MAYOR PRECARIZACIÓN, MENOR SEGURIDAD Y UNA MAYOR FISCALIDAD A LOS Y LAS FERIANTES Desde Podemos Plasencia lo veíamos venir.

Tras las privatizaciones de las instalaciones deportivas y la limpieza de los colegios, de las pocas cosas que nos quedaban por privatizar en la ciudad eran las fiestas, y vemos que no nos equivocábamos. Nos preguntamos si lo siguiente será el propio ayuntamiento. El anuncio de la futura privatización de las ferias de la ciudad nos demuestra, una vez más, la completa inoperatividad e incapacidad de gestión de un equipo de gobierno que, a base de concesiones, está delegando todas sus funciones en empresas privadas. Nos preguntamos si esta continua privatización conllevará una dimisión proporcional de ediles liberados, una vez que se compruebe que ya no son necesarios al estar todas las funciones repartidas. Esta posible privatización puede significar el cierre definitivo a unas ferias y fiestas en continuo declive desde que este equipo de gobierno asumió las riendas del ayuntamiento. Los estrechos márgenes con que intentan licitar el servicio, reconocido por ellos mismos, al cifrar en 70.000 euros a licitación (al alza) y los 90.000 de costes que señalan que supusieron estos mismos servicios en el año anterior, dejan muy escaso margen de beneficios, al tener que tributar la posible empresa concesionaria un 21% de IRPF por beneficios, más los consiguientes gastos de tributos adicionales. Estos exiguos márgenes obligarán a una mayor precarización en los servicios, entre los que se encuentran, no olvidemos, la seguridad del recinto; una mayor fiscalización de las tasas a los y las feriantes y, la necesidad de ampliar la oferta, tanto de atracciones como de puestos, para poder asumir los gastos. Así como un mayor clientelismo para conseguir las adjudicaciones. Si el ferial ya de por sí se encuentra ajustado para las atracciones que suelen venir, con algunos problemas de seguridad por la proximidad entre algunas atracciones, y el paseo de puestos es ya prácticamente intransitable, no queremos imaginar qué sucederá en caso de tenerse que ampliar para rentabilizar la concesión. Pedimos por tanto al equipo de gobierno que se retracte de esta privatización y que evite jugar con nuestras fiestas, que es de momento lo único popular que mantenemos los placentinos y placentinas. Invitamos a que se retome la idea que ya apuntábamos el año pasado, de crear una comisión de fiestas entre todas y todos los placentinos, para recuperar su esplendor y que se salgan de esta corriente privatizadora que nos está desligando de nuestra soberanía popular.